Análisis de TOEM, una aventura fotográfica

Análisis de TOEM, una aventura fotográfica

El pasado mes de septiembre fue sin duda especial para los indies. Ember Lab debutó y maravilló con Kena Bridge of Spirits . El equipo sueco Something We Made debutó también con su primer juego comercial TOEM, una aventura fotografía. Y es que el juego es justo lo que dice un título, una pequeña y entrañable aventura en la que recorreremos pequeños escenarios realizando los encargos.

La historia comienza al más puro estilo Pokémon, en la habitación de nuestro personaje. Este baja las escaleras y se encuentra con su abuela, quien le da una cámara de fotos. Le anima a emprender una aventura fotográfica. Tras hacernos una selfie con esta amigable anciana, emprendemos nuestro camino en busca del legendario TOEM que nuestra abuela fotografió en su juventud.

Mira Abu, selfie para el CaraLibro

La historia de TOEM nos lleva a visitar cuatro mapeados muy diferentes:

Villaroble, ubicado en un bosque, Stanhamn, un pueblo costero, Ciudad Tronco, la gran ciudad con tráfico y gente corriendo en todas direcciones y Kiiruberg, una montaña nevada. En cada uno de estos escenarios nos iremos cruzando con diferentes personajes que nos harán encargos. Tras completarlos, nos obsequiarán con un sello en nuestra cartilla de viajero. Para poder avanzar al siguiente escenario necesitamos un mínimo de sellos, normalmente en torno a siete u ocho. No os preocupéis, en cada mapeado habrá más del doble de los que nos pidan (en total suman 64). Una vez tengamos la cantidad necesaria, podremos coger un autobús hacia nuestro siguiente destino.

A diferencia de otros juegos de fotografía, aquí el enfoque o el encuadre no juegan un papel clave. Ni siquiera lo tienen en cuenta cuando realizas un encargo. Simplemente tenemos que captar con nuestra cámara lo que nos piden, ya sea una vaca o un sombrero. Tenemos un número máximo de imágenes para realizar y si lo alcanzamos, tendremos que eliminar fotografías, aunque nos duela. También atenderemos pequeños encargos como encontrar a un perro perdido o atraer clientes a un pequeño comercio.

De rave con los panas

El aspecto visual del juego es soberbio, con un estilo simplista en blanco y negro y unos personajes con mucho carisma y personalidad. El juego invita a jugarlo tranquilamente, recorriendo varias veces los escenarios. Cuando vamos a tomar una fotografía, pasamos a una primera persona apuntando directamente, si pulsamos un botón pondremos la cámara en modo selfie. A nuestro personaje le podremos caracterizar con diferentes sombreros, gafas, guantes y calzado. A parte de los encargos, podemos ir completando una enciclopedia de animales. Y como extra, podremos equipar nuestra cámara con una bocina que nos permitirá conseguir unas imágenes únicas.

En el desfile marcando la moda otoño/invierno

La aventura se puede completar en unas tres horas, aunque si queréis hacer el 100% fácilmente se puede doblar esta cantidad. Hay algunos encargos que llevarán un tiempo descubrir el modo de completarlos. Además, en su versión de Switch el juego incorpora un sistema de logros para suplir la carencia de estos en la máquina.

En definitiva, TOEM es un viaje breve pero mágico por unos entornos muy cuidados que nos invitan a fotografiar todo a nuestro alrededor. Un juego que destila cariño y talento a partes iguales. Estaremos pendientes a las próximas propuestas de Something We Made.

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