HUMANKIND, ¿todo lo que a Civilization le faltaba?

HUMANKIND, ¿todo lo que a Civilization le faltaba?

Las comparaciones siempre son odiosas, pero es imposible no comparar HUMANKIND con uno de los mejores videojuegos de estrategia que existen. Sobre todo cuando es probable que pueda superarlo.

No tengo miedo a decir una de las frases que más podrían sentenciar este análisis: HUMANKIND es todo lo que un fan de los videojuegos de estrategia y gestión de recursos necesita. Un juego que ha cogido todo lo bueno de la saga Civilization y ha conseguido lo imposible: ser mucho mejor.

Recuerdo con mucho cariño un título que salió hace demasiado tiempo: Empire Earth. El juego que después se convirtió en saga se lanzó en 2001 y me llamó especialmente la atención porque podía empezar desde los inicios de la humanidad hasta llegar a una época futura. Siempre quise ver algo así en juegos más adelantados. Civilization me ha dado todo tipo de opciones de desarrollo, y sin embargo me seguía faltando un poco más. Todo lo que me faltaba, todo lo que necesitaba estaba en el juego del que he venido a hablaros hoy.

HUMANKIND recoge las enseñanzas de la saga Civilization y evoluciona el género

HUMANKIND llama la atención, primero, por sus increíbles gráficos. Todo está cuidado al detalle, cada detalle del mapa llama la atención. Al aspecto gráfico le sigue el sonoro, con un trabajo musical impresionante e imprescindible en un juego como este. Y ya que hablamos de sonido, no podemos no mencionar el trabajo de nuestro narrador. Por desgracia, no he encontrado su nombre en los créditos ni en ninguna web, así que estoy pendiente de poder añadiros ese detalle tan sumamente importante.

Mientras averiguamos su nombre, os hablo de su voz. Para quienes están acostumbrados a Civilization, no encontraréis una voz profunda que os hable desde las lejanías de la omnisciencia. Lo que encontraréis será una voz alegre, socarrona, que parece que tiene un chiste para todo. A algunos les chocará mucho en un primer momento, pero se le acaba cogiendo el gusto y, con el tiempo, no puedes vivir sin sus comentarios burlones.

Otro aspecto a destacar entre las cosas que funcionan en HUMANKIND es el sistema de combate. A través de batallas por turnos, nos enfrentamos en combate ante cualquier enemigo, y podemos elegir si desarrollar toda la batalla manualmente, si dejar que los moñecos se muevan libremente o si preferimos resolver las cosas al instante. Eso sí, hay más posibilidades de que todo cambie si lo hacemos de forma manual. Además, combatir no significa entrar en guerra. Por eso la diplomacia es la base de todas las relaciones en este título. Una gestión de relaciones bastante atractiva, y aunque no sea tan profunda como puede serla en Civ, consigue llamar la atención gracias a su sistema de agravios.

Empiezas con nada, debes darlo todo

Sin embargo, lo que más me gusta de todo este título de estrategia estaba claro desde el primer momento: el early game. HUMANKIND empieza sin facilitarte absolutamente nada, para acabar dándotelo todo. Comienzas la partida como una tribu nómada que debe buscar recursos y dónde colocar sus asentamientos. Con este sistema, se inicia el desarrollo de nuestra civilización, que irá creciendo a medida que consigamos Estrellas de las Eras, un sistema de puntos y objetivos que nos permitirá avanzar. En cada era, podremos elegir nuestra siguiente civilización y mejoras. Aunque esto también tiene sus peros.

No todo iba a ser perfecto, ni mucho menos. HUMANKIND pierde fuerza cuando llegamos al mid-game. Las condiciones de victoria son algo limitadas, y al final acabas ganando por puntos de fama antes de poder conseguir cualquier otra cosa. Si quieres una victoria de otro tipo, tendrás que jugar en partida infinita.

Humankind estará disponible desde el día de su lanzamiento en el Xbox Game Pass

La humanidad sigue cometiendo errores

Si bien la idea de elegir una nación para cada época es atractiva, no lo es tanto cuando lees la letra pequeña. Al principio pensaba que las mejoras por naciones se iban sumando. No es así. Cada vez que eliges una cultura estás sustituyendo a la anterior, quedándote sin todos los beneficios que conseguías de cada una. Con esto, el juego se queda sin muchísimas opciones de personalización y cada partida deja de ser única.

Otro aspecto que no queda nada bien es la guerra. El planteamiento es muy bueno y todo se basa en el apoyo bélico que tienes por parte de tu pueblo. Si ganas batallas o exiges algo, tu apoyo sube. Pero el problema está en lo que ocurre cuando ganas o pierdes la guerra. Si la pierdes, no tienes ninguna posibilidad de rechazar la firma de paz. Es decir, si en la rendición te exigen ciudades, no puedes hacer nada para evitarlo. Tampoco puedes seguir luchando, así que da igual que pienses que dentro de dos turnos llegaba la remontada. Con las victorias es lo mismo: no importa cuán asediada tuvieras una ciudad, si la firma de la paz no la incluye, no te la quedas.

Quedan muchas cosas por cambiar y corregir en HUMANKIND, y realmente espero que los desarrolladores trabajen en ello para futuras versiones, porque definitivamente puede ser mejor que toda la saga Civilization. Hay un potencial oculto, y no tan oculto, que debe mostrarse. Al fin y al cabo, la humanidad siempre sigue evolucionando.

Un comentario en «HUMANKIND, ¿todo lo que a Civilization le faltaba?»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.