Cuando el verdadero juego es conseguir jugar: de títulos perdidos y ports lamentables

Cuando el verdadero juego es conseguir jugar: de títulos perdidos y ports lamentables

Voy a intentar ser breve y conciso, porque soy plenamente consciente de que es un tema bastante denso y complejo. Soy un fanático redomado de la saga Silent Hill, y tras pasarme el 2 me dije «vamos a jugar a los títulos fuera de la línea principal». El 3 y el 4 no son santo de mi devoción, así que quise probar suerte con Homecoming (que ya jugué en su momento) y Downpour (disponible solo en PS3 y Xbox 360).

Todavía tengo pesadillas con el DESASTRE que fue esta colección

Aquí es cuando me he dado cuenta de una realidad bastante terrible de los videojuegos, y es que vamos a perder en el olvido MUCHOS títulos de anteriores generaciones por la pésima gestión de las compañías de estos títulos. Pero vamos por partes.

Intentando hacer funcionar el port de Silent Hill Homecoming

Por suerte para mí, en las rebajas de verano de Steam conseguí hacerme con Silent Hill Homecoming por unos pocos euros. Yo, contento como unas castañuelas, dije «nada, descargamos y a jugar». Y nada más lejos de la realidad.

Crashes cada 3 minutos, fallos constantes y una sensación agridulce de que a Konami le importa bastante poco el estado de sus juegos. Me tocó ponerme a buscar soluciones en internet y SUPUESTAMENTE un parche de un fan solucionaba el asunto.

Pero no. El parche solucionaba los crasheos pero en los Quick Time Events (lo de pulsar el botoncico que aparezca en pantalla) salían los botones erróneos, así que volvía a ser injugable.

Algunos dirán que realmente si buscas información y soluciones en internet consigues hacer funcionar los juegos, pero esto no tendría que ser NUNCA la labor del usuario. NUNCA. Las compañías deberían asegurar que, como mínimo, sus juegos puedan ejecutarse.

Aquí podéis verme cuando descubrí el estado de Homecoming

Downpour, imposible de jugar sin pasar por el mercado de segunda mano o emular

Downpour es uno de esos Silent Hill interesantes que recordaba con bastante cariño, y tras el fiasco con Homecoming me decidí por este. Como mi PS3 está rota (nota mental: llévala al servicio técnico) pero tengo el disco original, me decidí a emular.

Supuestamente, emulando no debería de tener ningún problema, pero el juego me crashea siempre en el mismo punto. De esto no puedo echarle la culpa a nadie, y es que los emuladores son lo que son y llegan dónde llegan.

Así que la solución pasa por jugar el juego en Xbox 360 o en PlayStation 3 (comprando las consolas y el juego de segunda mano si no los tienes), porque la página de la tienda del juego en Xbox One no permite comprarlo.

Me sentí como el protagonista de Silent Hill Downpour: más perdido que perdidín

Los que piensen «bueno, puedes pasar por el mercado de segunda mano» pueden hacer una rápida búsqueda en internet para encontrarse de bruces con la realidad. En cierta tienda de segunda mano, la versión de Xbox 360 cuesta 66 EURAZOS, costando la consola unos 55.

Así que, para jugar a Downpour, toca gastarse unos 121 euros, y rezar porque haya stock suficiente en el mercado de segunda mano.

¿Y entonces qué?

Estos dos Silent Hill son solo dos ejemplos de títulos que cuesta HORRORES jugar. Y aquí también entrarían otros títulos de épocas anteriores que solo pueden jugarse pasando por el mercado de segunda mano. Nunca seré especialmente amigo de esta opción, y es que las compañías deberían dar opciones para jugar a joyas atemporales de los videojuegos sin tener que gastarse un dineral.

Minipunto para Sony por esto

Cuando vi que PlayStation Plus añadía un buen puñado de títulos de PSX, PS2 y PS3 me puse bastante contento, y es que ahora puede jugarse de forma legal (sin dejarse un riñón) a auténticas joyas como Siren y Siren: Bloodcurse o Ape Escape entre otros.

Sin embargo, los dos Silent Hill que he usado como ejemplo arriba dejan claro que hay muchos títulos que van a acabar perdiéndose si las compañías no hacen algo. Y para mi la solución está bastante clara: si no nos dan opciones para jugarlos de forma legal, que por lo menos no nos pongan la zancadilla para emular…

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