La pérdida en Final Fantasy 7 y el mensaje de la vida

La pérdida en Final Fantasy 7 y el mensaje de la vida

En su momento no se pudo apreciar como debería; ahora sí, he entendido, tarde como siempre, el mensaje de la pérdida en Final Fantasy 7. 

Es complicado hablar del mensaje de Final Fantasy VII sin entrar en spoilers, así que esperad unos cuantos. Como hijo de los 90s que soy, este videojuego fue uno de los primeros que dejó de ser un juguete. Tenía una historia que contar, algo que transmitir, algo que no supe apreciar en su momento. En mis casi 29 años de vida he vuelto a él muchas veces, nuestra relación ha pasado por muchas fases: Unas veces actuó como un lienzo donde mi imaginación de niño era libre de actuar, otras veces fue la gran obra que me creía con la madurez de entender; admito que en alguna ocasión llegué a mirarlo como esa obra que fue importante en el pasado, sin embargo, que ya no era para mí. Había madurado en teoría, aunque solo fue otra etapa más de la vida. Mi yo actual ha crecido más y la vida me ha otorgado suficiente experiencia como para subir de nivel, ahora sí, he entendido, tarde como siempre, el mensaje del Final Fantasy VII. 

La sensación de perdida es uno de los mensajes más complicados de explicar, más aún de sobrellevar. Fue hace menos de un año cuando perdí a uno de los seres a los que más he querido en mi vida. Ocurrió todo de la noche a la mañana, perdí a mi perro, mi mejor amigo en menos de 72 horas y luego solo llegó el silencio. 15 años estuvo conmigo en vida, ahora vive en mi recuerdo, jamás lo olvidaré, ni mucho menos lo recuperaré. Muchos sabréis cómo quiero hilar este texto; efectivamente, con la muerte de Aeris, pero antes de llegar a esa parte tenemos que empezar por el conjunto de los personajes. 

La pérdida duele más al conocer a los personajes de Final Fantasy 7

Aeris

Todos los personajes que controlamos a lo largo de la aventura, han vivido la pérdida en sus carnes. Cloud y Tifa perdieron su pueblo natal, Nibelheim. Barrett y Yuffie perdieron sus hogares a manos de Shinra. Red XIII es el último de su especie y guarda oscuros recuerdos de sus parientes. Hasta Cid perdió su sueño de ir al espacio.

Todos el plantel de personajes tienen algo en común, están rotos, han cambiado por todo lo que han perdido y luchan para proteger lo que les queda. Es entonces cuando tras una batalla contra el maravilloso soldado del tecno, conocemos a Aeris. 

Aeris es la más optimista de los protagonistas, un culo inquieto, una chica carismática y con muchas ganas de vivir. Sin embargo no se encuentra en la misma onda que los demás. Perdió a su madre biológica a muy temprana edad, es la última de los Cetra, y como tal, puede comunicarse con el planeta.

Esta sola como los demás, la vida le da palos pero ella no se amedrenta y sigue adelante. Vemos a través de las interacciones con los otros personajes cómo estos se vuelven más alegres, bromean y llegan a  ver algo más de luz al final del túnel. Esto último se puede ver un poco con lupa, pero la relación que tiene con Cloud es la que más nos sirve para identificarlo. El tono de Cloud cambia, se vuelve menos oscuro, tienen escenas cómicas, incluso una cita. Ella nos acompaña todo el viaje, es una más, hasta que llegamos a esa trágica escena. 

La pérdida de Aeris es devastadora para todos los personajes, pero también para el jugador

Han pasado los años y la cinemática puede que haya perdido gran parte de su impacto original, en parte porque estamos acostumbrados a escenas más actuales, y porque es uno de los spoilers más conocidos desde la identidad de Darth Vader. Pero no deja de ser una bofetada al jugador.

“Aeris se ha ido, se acabará el hablar, se acabará el reír, el llorar…” La primera vez que me enfrenté a este momento pensé que estaba recargado, que nadie se quedaría hablando en voz alta cuando su ser querido se ha ido, una vez más fui demasiado ingenuo. Dicen que vale más una imagen que mil palabras. No suelo aceptar de buen grado esta afirmación, pero, desde que comenzamos a saltar los pequeños pilares para llegar al encuentro de Aeris, hasta que volvemos a tomar el control una vez nos hemos despedido, es sin lugar a dudas, la parte con mayor potencia emocional del título. Y a pesar de que ya no esté con nosotros, aún sentimos su eco, porque ha sido importante para el viaje y para la aventura, y es la única manera de que permanezca viva

La vida y la muerte es una sola historia

Final fantasy VII tiene muchos problemas, fue una obra experimental, un intento de llevar a los RPG a occidente. Sin embargo, el equipo a cargo supo transmitir un mensaje, cómo enfrentarse a la pérdida de una persona querida. En varias entrevistas tanto Nomura como Kitase afirmaron que el tema del videojuego era la vida, no por nada el planeta se esta muriendo y es la primera línea argumental del título.

Fue gracias a eso que los desarrolladores pensaron en matar al personaje que en palabras de Nomura era la “heroina” por eso nos dolió tanto. Actualmente miro a Final Fantasy VII Remake más como un fanfiction. Ha roto el canon, pero al igual que ocurre con Evangelion, este es el Rebuild para el disfrute de los fans, no viene para sustituir el original. Mi Final Fantasy VII jamás desaparecerá y volveré a él para disfrutar de sus historias, de sus logros, de sus errores y para recordarlo.

No es una obra con una sola lectura y es posible que en el futuro le pueda sacar más, porque si ha aguantado tanto el paso del tiempo ha sido porque no nos hemos olvidado de él, de la misma forma que tampoco me olvido de ti. 

Autor: Daniel D. R.

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