Mujeres protagonistas, una celebración de la normalidad

Mujeres protagonistas, una celebración de la normalidad

Las mujeres protagonistas en los videojuegos son más de las que pensamos, pero también cuesta que se salten la normalidad.

Hasta hace bastante poco, cada vez que se hablaba de darle algo de protagonismo a las mujeres en los videojuegos, siempre saltaban con los mismos ejemplos: que si Lara Croft, que si Samus (¿cómo va el Prime 4, Nintendo?) o, en los últimos estertores, Bayonetta (siempre omitiendo que es una parodia del género, claro). Pocas mujeres hallaban el camino hasta el imaginario colectivo y, las que lo hacían, cumplían el estándar de la heroína de Hollywood: joven, delgada y a menudo con una vestimenta sensual poco apropiada para el tipo de aventura al que se enfrentaban.

Por supuesto, hay excepciones, salvedades y matices. Samus lleva su traje espacial durante la mayor parte de sus incursiones planetarias, y Bayonetta usa su… eh… llamémoslo ropa como base de sus ataques, así que podríamos aceptar que es necesario que se despelote al aumentar los combos. Sin embargo, durante los últimos cinco años venimos viviendo un cambio de paradigma digno de celebrar: cada vez hay más protagonistas y cada vez son más normales, en el mejor sentido de la palabra.

Mujeres protagonistas, cada vez más «normales»

Siguen siendo jóvenes en su mayoría, uno de los grandes tropos del género de aventuras, pero cada vez gozan de un trato más realista, tanto en aspecto como en el equipo que portan y su uso. Aloy (Horizon Zero Dawn) y Cassandra (AC:Odyssey) tienen multitud de armaduras para equipar a lo largo de su aventura, pero a diferencia de sus predecesoras, sus ropas son funcionales, protegen el cuerpo y facilitan la supervivencia en diferentes contextos. Ellie, Abby o Lara Croft post-remake, por su parte reflejan con bastante más cercanía y acierto las reacciones y la realidad de ser una adolescente en un mundo hostil.

Aloy Horizon

Por supuesto, estos avances, valorados por unos, han sido abierta y vocalmente rechazados por otros, casi siempre aduciendo la razón de que el aspecto de la protagonista les impide disfrutar del juego. Esto es lo que estamos viendo estas últimas semanas con el lanzamiento de Returnal, un juego de supervivencia y exploración espacial en el que controlamos a una astronauta que, en contraste con los ejemplos anteriores, no es joven ni pretende parecerlo. Es así que la reacción más vocal (que no necesariamente mayoritaria, aunque a veces lo parezca) ha sido la de intentar boicotear las críticas del juego con reviews falsas y parciales para que “la arreglen”.

Curiosamente, una mujer a la que no se ha hecho tanta oposición es Lady Alcina Dimitrescu, protagonista honoraria de Resident Evil Village. Por supuesto, hay voces que argumentaban que una mujer no daba suficiente miedo, pero por lo general ha tenido una acogida bastante buena. Puede ser por el hecho de tratarse de un personaje enemigo, o porque se la ha caracterizado más de cara a la promoción del título (de hecho casi no se sabe nada del protagonista hasta que no empiezas a jugar), pero no es difícil suponer que el factor deseabilidad ha jugado su papel.

Lady Dimitrescu no es protagonista, pero ha levantado pasiones

Lady Di es una mutante vampiresa de aspecto regio y formal. Mide más de dos metros y medio y su aspecto no es el de una vieja, pero desde luego es el de una mujer madura, dejando la juventud, tanto en aspecto como en comportamiento, para sus hijas. Aun así, su recibimiento, incluso antes de conocer nada del juego o de su historia, fue inmenso. Fanart, fanfic, cosplays… internet se infectó con la Dimitrescumanía. ¿Por qué? Porque pese a ser una mujer madura, pese a tener un diseño de corte clásico y poco sexualizado, su atractivo era palpable. 

¿No es eso lo que decía al principio que estaba sobreexplotado y que era un estereotipo? Interesantemente, no. Mientras que la presentación clásica de la mujer, tanto como heroína como en el papel de ayudante, ha sido la de interés romántico sin agencia o la de objeto sexual directo y nada sutil, la popularidad de Lady Dimitrescu es una novedad digna de agradecer. No sólo implica que los personajes que se alejan de ese estereotipo anticuado pueden ser populares, sino que abre las puertas a explorar personajes femeninos con una estética más realista y variada más allá del papel clásico de madre y cuidadora.

Gracias a Aloy, gracias a Ellie y Abby, gracias a Cassandra, a Senua, a Lara… gracias a quienes se atrevieron a diseñar personajes femeninos protagonistas complejos y sin complejos, el estigma del “esto no vende” se está alejando de la industria poco a poco, permitiendo que grandes estudios exploren un espacio hasta ahora olvidado y que nos está dando grandes títulos y experiencias que marcan época.

¿Es que, aun así, no puede haber personajes femeninos malos? Por supuesto que los hay, y los habrá. Aun así, un personaje que admite mayor complejidad tanto en personalidad como en presentación es más probable que resulte en algo interesante y original que otro diseñado únicamente para servir a un estereotipo estrecho, especialmente cuando el equipo encargado de dar vida a estos personajes tiene mayor cantidad de fuentes y referencias. Es decir, que un personaje femenino puede ser un mal personaje, pero no debería serlo por el hecho de ser mujer y de que el equipo de diseño sea incapaz de idear una mujer que vaya más allá de sus atributos sexuales o de su valor como interés romántico.

Si hay mujeres, ¿no hay un buen juego?

Concluyo, así, animando a quien esté leyendo esto a que juegue a alguno de estos títulos si aún no lo ha hecho. Gran parte de las críticas que han recibido, especialmente al acercarse sus fechas de lanzamiento, se deben a voces que atribuyen la mera existencia de mujeres a un complot feminista a combatir, y a menudo me encuentro con gente que tiene, o tenía, curiosidad pero que sólo ha oído lo superficial, que el juego que sea no es más que “propaganda”, asegurando que “jugaría si fuese un buen juego”. Pues bien, lo son. 

Horizon Zero Dawn es una aventura de mundo abierto con una historia super interesante y unas mecánicas de juego que recuerdan a lo mejor de Monster Hunter y Breath of the Wild. The Last of Us 2 es un survival horror intenso, lleno de acción, situaciones verdaderamente duras y de reflexiones filosóficas profundas, con un guión que vale oro. La nueva trilogía de Tomb Raider es exploración relajada mezclada con puzles, combates y una serie de historias místicas y paranormales que permiten disfrutar en sesiones cortas a todo tipo de jugadores. Hellblade tiene un guión riquísimo, una de las mejores historias de los últimos años.

La normalidad, bien llevada, es mucho menos normal de lo que pueda parecer. No os arrepentiréis de darle una oportunidad.

 

Autora: Victoria Violeta

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