Superando baches emocionales: lo que Monster Hunter ha hecho por mí

Superando baches emocionales: lo que Monster Hunter ha hecho por mí

En realidad, este artículo iba a tener otro título. E iba a ser muchísimo más personal. Pero tras pegarle un par de releídas, he decidido enfocarlo de forma algo distinta. El núcleo central del mismo, sin embargo, sigue siendo el mismo: baches emocionales en la vida y cómo los videojuegos nos ayudan a salir de ellos.

No soy un veterano de la saga Monster Hunter, ni muchísimo menos. Es más, compré World de salida en PC y el juego no me gustó. No fue hasta un momento personal duro (los días previos a la marcha de un ser muy querido) cuando decidí refugiarme en la caza de monstruos.

Nergigante
Quién me iba a decir a mí que este bicho me iba a ayudar en un momento jodido…

Las primeras cazas no fueron del todo satisfactorias, y es que, para resumir, era malísimo. No fue hasta descubrir la VERDADERA arma superior (el martillo, claro) cuando comencé a disfrutar del viaje. También ayudó mucho hacer ese viaje con amigos, que me ayudaron tanto en el juego como fuera de él. Y, tras ocurrir lo inevitable y estar en un momento muy duro a nivel emocional, Monster Hunter World (y su expansión Iceborne) me ayudaron a distraerme y a poder seguir con mi vida.

En general, y para no dar demasiados detalles, 2021 fue una absoluta mierda a nivel personal. Lo de mi ser querido fue el primero de varios acontecimientos que me cambiaron bastante la vida y me obligaron a replantearme bastantes cosas. Y, tras World, Monster Hunter Rise volvió a ayudarme bastante a estar entretenido y a no alejarme de una de las cosas que me hace más feliz del mundo: los videojuegos.

Tampoco quiero que se me malinterprete: además de por la saga Monster Hunter, conseguí salir de todos los baches de 2021 gracias a la terapia. Soy bastante pesado con el tema, pero encontrar a un psicólogo/a que sea capaz de ayudarte es un regalo. Si no habéis tenido suerte la primera vez, seguid probando. De verdad, merece mucho la pena y puede ayudaros a ver las cosas de otra forma.

La versión de PC de Monster Hunter Rise

Tras reventarme la versión de Switch hasta el último monstruo (el Valstrax Carmesí), aparqué el juego. Ya no podía ofrecerme mucho más, y no soy demasiado fan de las misiones de evento y demás. Por cosas de trabajo, he podido hacerme con la versión de PC de Rise, y aunque al principio veía absurdo volver a rejugarlo entero (al fin y al cabo, ya tengo mi partida de Switch), he acabado por caer.

Monster Hunter Rise
Rise ha vuelto a acompañarme en momentos duros

Puedo decir con orgullo que, tras un 2021 desastroso, 2022 está siendo algo mejor en lo que a salud mental se refiere. No obstante, todos tenemos días o rachas en los que no estamos del todo bien, y volver a Kamura me está ayudando a mantener la cabeza ocupada cuando necesito un respiro de todo.

Sé que esto no es algo que me pase solo a mí, y que muchas personas tienen otras sagas o juegos a los que vuelven cuando quieren estar bien. Dark Souls, The Legend of Zelda, Undertale… Hay muchísimos juegos de confort, y al final cada uno tenemos el que nos funciona.

Por tonto que parezca, en ocasiones (que no siempre), tener la cabeza ocupada ayuda, y mucho. Cuando la ansiedad empieza a asomar, tener un lugar seguro al que acudir es fantástico. Puede ser un lugar, pueden ser personas, un libro, una película, un juego…

Sé que es difícil salir adelante en según qué momentos. Por eso, más allá de estos lugares seguros, vuelvo a insistir: la terapia ayuda, y mucho. Y no hace falta tener algo tan serio como una depresión o ataques de ansiedad para acudir a un terapeuta. A veces, simplemente necesitamos poner las cosas (y que nos las pongan) en perspectiva.

Monster Hunter Rise Sunbreak
Dios, que llegue verano ya, por favor

No sé qué me va a pasar este 2022, ojalá que sean cosas buenas. Lo que sí sé es que Sunbreak (la expansión de pago de Rise) sale este mismo verano. Y sé que voy a disfrutarla como un animal.

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