Volviendo a las experiencia para un jugador: para volver a volver

Volviendo a las experiencia para un jugador: para volver a volver

Cuando nos ocurre una situación o situaciones complicadas a nivel personal, a veces cuesta disfrutar de historias. Curiosamente, y a nivel personal, sí puedo disfrutar del cine: experiencias acotadas a la hora y media o dos horas que dure la película, saliendo de la sala con todo cerrado.

Ponerse delante de un juego o una serie cuando tienes tu propia historia en la cabeza es, cuanto menos, complicado. Te sientas delante de la pantalla, pones el juego o serie de turno y… no hay conexión. Y antes la había, y de pronto eres una suerte de rey Midas, aunque en lugar de convertir lo que tocas en oro, conviertes lo que ves en heces.

Durante ese tiempo en el que no hay una conexión, no es que abandones los videojuegos. Teamfight Tactics, Apex Legends, Cookie Clicker, Monster Hunter (no, no te intenta contar una historia, la historia es «mata al bicho gurdo»), Fall Guys… son muchos los títulos que pasan por tus manos, pero todos tienen algo en común: no te están intentando contar una historia.

Durante esta etapa de bajona, el TFT me ha acompañado bastante tiempo

Y es que para disfrutar una historia y empaparte de ella, hay que tener una mentalidad en concreto. Bueno, más bien NO hay que tener una mentalidad muy concreta en mente. Te sigues entreteniendo, pero sabes que falta ese «algo», esas historias de las que te enamoraste y que te cambiaron la vida, como Undertale, Nier, Yakuza o Persona.

La cosa comienza a remontar un poco, pero sigues sin poder enfrentarte a una historia. Empiezas a consumir juegos y series, pero ninguno te hace volver a ese punto previo a la situación complicada. Un ejemplo de esto fue 12 Minutes, un juego con el que se me hizo imposible conectar.

Hace años, Undertale me ayudó a salir de una situación muy fea, y esta vez no ha sido un videojuego, sino una serie. Bojack Horseman ha vuelto a conectarme con algo que creía perdido, y me ha devuelto las ganas de disfrutar de las historias. De disfrutar de las historias y de ponerme delante del CMD de WordPress y escribir sobre lo que me apasiona.

Yakuza: Like a Dragon fue el último título de historia con el que conecté antes de mi «desconexión»

Supe que lo peor había pasado al empezar Life is Strange: True Colors y volver a sentir interés por la historia. Es uno de esos clicks mentales especialmente satisfactorios, e independientemente de que vaya a ser o no una buena historia, tener la capacidad de siquiera plantearme volver a sentarme y ponerme con un título así es algo maravilloso.

Cada persona tiene sus tiempos a la hora de lidiar con situaciones complicadas. Y no hay un «A, B y C» de cosas que nos hacen volver a conectar con este tipo de historias dónde la trama es tan importante. Si aceptas un consejo, pruébate. No tiene por qué ser en tu peor momento, pero sí cuando pase un tiempo. Vuelve a darle la oportunidad a un juego, una serie o un libro. Quizás, si tienes suerte, sea el adecuado y vuelvas a hacer click.

No ha sido un año especialmente feliz para mí, por lo menos a nivel personal. Pero como cierra la serie de Bojack: «A veces, la vida es una mierda y sigues viviendo«. Por lo general, siempre acaba saliendo el sol. Aunque a veces tarde más de los que nos gustaría.

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