Las artes marciales en el videojuego

Las artes marciales en el videojuego

Aunque no lo parezca, las artes marciales no son entrenar para “partirle la cara al tonto ese que me ha mirado mal”, es más bien un proceso físico y espiritual de auto superación. En el videojuego, no solo se han utilizado para marcar los movimientos de combate de enemigos y protagonistas, sino que algunos títulos las han tratado con auténtico respeto y admiración.

 

En este artículo, servidor va a recopilar cómo se suelen utilizar las artes marciales en el videojuego y poner ejemplos que realmente han captado alguna idea (o todas directamente) de su filosofía.

 

Cómo se usan las artes marciales en el videojuego

 

Desde el 84 con Karate Champ que las hemos visto aparecer, sobretodo en juegos de lucha. El chiste es que muchas veces no aparecen ahí únicamente.

 

Un ejemplo que se me viene a la cabeza es Uncharted 4. En él nos enfrentamos varias veces a Nadine Ross, la cual siempre que aparece despacha con facilidad a Nathan y a su hermano. ¿El motivo? Sabe pelear.

Esto es algo que se ve más de lo que parece; enemigos que de primeras no parecen muy amenazantes que de pronto nos destruyen porque nos pillan desprevenides.

 

En la saga de Yakuza, por ejemplo, no es extraño de ver. En Yakuza 0, los tres grandes jefes del título están ligados a un arte marcial que encaja a la perfección con su forma de ser.

Por tanto, es sencillo que el hombre más resiliente de los tres tenga en su arsenal golpes propios del boxeo o que en el set de habilidades de la mente maestra se puedan leer movimientos de Jeet Kune Do (arte marcial creada por Bruce Lee).

 

Aún con esas, donde más brilla su representación suele ser en juegos de lucha.

 

El arte marcial como rasgo de personalidad

 

Podría mencionar muchos títulos de lucha, pero mi ejemplo favorito para esto es Tekken 7.

 

En Tekken cada personaje practica un arte marcial diferente que se ve representada en su set de movimientos e incluso en la forma de ver la vida de cada une de elles.

Llega a tales niveles que se pueden ver diversos estilos del mismo arte marcial en los personajes: todos los Mishima practican karate, pero el que hace Heihachi (tradicional de Okinawa) no tiene nada que ver con el que practica su nieto Jin (al cual maineo ya que ambos hacemos Kyokushin).

Igual es el caso de Law Marshall y el infame Leeroy Smith, ambos practicantes de Kung Fu, pero de estilos diferentes (Jeet Kune Do y Wing Chung respectivamente).

 

Pero mi parte favorita de lo que hace Tekken es dar voz a una idea que no se ve mucho: los artistas marciales vienen en todas las formas y tamaños.

Cualquier persona, independientemente de su cuerpo, puede practicar artes marciales.

Mi ejemplo preferido de esto es Leo, que es una persona menuda que no parece lista para enfrentarse a los tanques que aparecen en el título.

¿Qué arte marcial practica? Bajinquan. Un estilo que se basa en que literalmente cualquier golpe que sueltes lleve consigo todo el peso de tu cuerpo. Es brillante porque entiende la base: es pura técnica, no tienes que tener muchos músculos.

 

Como pequeño dato añadido, en cinemáticas y tráilers se pueden ver katas (formas, conjuntos de movimientos) fielmente recreados. Mis preferidos son los de Jin en Tekken 4, pero porque al ser un Kyokushin como él pues les tengo más cariño.

 

El respeto al arte marcial

 

Creo que hay cuatro títulos que sobresalen en esta categoría y que son los verdaderos protagonistas de este artículo: Sleeping Dogs, Shenmue, Sifu y Absolver.

 

Sleeping Dogs es una carta de amor al cine de acción y artes marciales. Se nota en su premisa, su dirección y en su absoluto respeto hacia el combate. Hay pequeños detalles como el que estar hidratado y alimentado antes de un combate te da bonificaciones, o las ropas especiales de DLC, que no solo son trajes de películas y series, sino que cambian los movimientos de nuestro protagonista para que puedas escoger tu favorito o directamente el arte marcial que practiques. Este es un concepto muy divertido que me gustaría ver más.

 

Shenmue, por otra parte, respeta mucho el proceso de aprendizaje y dedicación.

No vas a aprender a dar patadas en dos días, es un camino lento y de constante evolución, y esto se plasma en tener que practicar ataques y combos en un parking para que estos alcancen su máxima efectividad.

 

En su polémica tercera parte directamente no puedes ganar combates sin practicar antes en el dojo o en los templos. He visto muchas críticas al hecho de que aprender un movimiento lleva días en el juego… Pero es que es así como funciona en la vida real. Es un enfoque curioso para un videojuego, ya que el tedio suele sobreponerse, pero sigue siendo una representación realista.

 

Y tenemos dos claros ganadores

 

Para mí, la desarrolladora que más comprende lo que es el camino del puño es Sloclap.

 

Su más reciente título, Sifu, no solo es un ensayo maravilloso sobre el Pak Mei Kung Fu (si queréis una referencia, es el que se practica en la película Kill Bill), sino que capta dos conceptos que me hace especial ilusión ver.

 

El primero de ellos es como aumenta la dificultad notablemente cuando hay varios enemigos. Por muy entrenade que estés, se suele entrenar para luchar contra una persona. Se te puede dar muy bien, pero contra dos personas lo más probable es que te curtan el lomo.

Mecánicamente manda un mensaje que es real: si te vienes arriba, te van a llover golpes por todos lados.

 

La otra viene ligada a su mecánica de muerte; en Sifu envejeces al morir, y a partir de cierta edad tu barra de vida descenderá, pero a cambio harás mucho más daño.

Esto que parece una contradicción es otro aviso de que lo importante es la técnica. Quizá tu cuerpo ya no aguante el mismo castigo que antaño, pero sí que sabes combatir mejor ya que son más años de práctica acumulados.

 

Sifu pone énfasis en la repetición y el aprendizaje, cosa que se puede ver en sus minibosses (que dan mucho más miedo que los propios jefes finales).

Estos son otros personajes que están entrenados y saben luchar, lo cual hace que esquiven tus movimientos, que te hagan parry o que sea imposible golpearles si no encuentras una obertura. Siempre habrá alguien que sepa más que tú, lo importante es lo bien que usas lo que sabes.

 

El rey absoluto

 

El primer título de Sloclap, Absolver, me parece la obra que mejor ha entendido lo que es un arte marcial.

 

Este juego, al igual que Sifu, se basa en la repetición y el aprendizaje. La parte divertida es su forma de desbloquear movimientos nuevos: tienes que enfrentarte a otras personas que los tengan y esquivarlos/bloquearlos un número de veces en concreto. Aprender a base de fracasar y observar a gente mejor preparada.

Basa todo su gameplay en la práctica de movimientos y su estudio (tanto para hacerlos como para evitarlos). El juego no tiene combos creados de base, debes hacerlos tú en un editor y asegurar su funcionamiento con puro ensayo y error, midiendo tanto tu efectividad en combate como lo expuesto que quedas a los golpes enemigos.

 

Es brillante, nunca había visto como un título plasmaba tan bien cómo es aprender a luchar desde cero.

 

Conclusiones

 

Me gusta ver como las artes marciales van ganando representación en el videojuego, no solo la parte de “pum, golpe en la nuca”, sino todo lo que implica su aprendizaje y dominio.

 

Aprender una disciplina te cambia como persona. No hay que dejarse llevar por comentarios sobre su efectividad real o sobre si una es mejor que la otra. Igual que con los tops tiers de personajes.

Si te quitas de la cabeza pensamientos como “cuanto más exótica sea, mejor”, será muy fácil que encuentres una que se amolde a ti o donde te sientas bien.

 

Y si, por si os lo preguntabais, el videojuego puede ser una introducción a las artes marciales, tanto si quieres aprenderla para parecerte a tu main como si encuentras a tu main debido a tu arte marcial.

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