Los miedos de Final Fantasy 9

Los miedos de Final Fantasy 9

Una de las cosas que explora la compleja historia de Final Fantasy 9 es la psique de cada personaje y cuáles son sus miedos.

He estado jugando, por enésima vez, a Final Fantasy IX. Esta vez ha sido en una Tablet, con lo que no se siente lo mismo que en un ordenador o en mi emulador favorito, que ya sabemos todos que es PSP. Sí, revivir esta magnífica obra ha sido, como siempre, una grata experiencia, pero, como pasa con todo en esta vida, cuando pasan los años y vuelves a tocar algo del pasado, descubres algo nuevo o sientes algo distinto. Nos ocurre lo mismo con series, películas o videojuegos de nuestra infancia. El tiempo no pasa igual para todos.

En cuanto a Final Fantasy IX, lo jugué por primera vez hace 20 años, por aquello de que a Europa tardó un poquito en llegar. Madre del amor hermoso, en aquellos tiempos yo tenía nada más y nada menos que diez años. ¡Diez años! Ni siquiera había empezado la secundaria. Por suerte para mí, siempre he sido algo madura para mi edad y he sido consciente de aspectos de la vida que, quizás, a mis amigos no les daba por mirar ni con el rabillo del ojo. La primera vez que jugué a la novena entrega de la franquicia fui capaz de apreciar la profundidad existente en su historia y, sobre todo, en sus personajes.

Más profundo de lo que recordabas

Por supuesto, las cosas se ven diferentes veinte años después. No por el juego, sino por mí misma. ¡Ahora sí que soy madura de verdad! ¿No? No lo sé, pero sí he pasado por momentos en mi vida por los que hace quince años ni imaginaba. El fallecimiento de un ser querido siempre nos deja una huella, y también nos hace plantearnos cosas. De ahí que rejugar Final Fantasy IX es una de las mejores decisiones que he tomado en lo que a videojuegos se refiere. Por una razón principal, y es que este título de Square nos muestra vivencias y miedos muy humanos. De todas esas inquietudes que se apoderan de los personajes, hay dos en concreto que me tocaron bastante y que se corresponden, especialmente, con el principal protagonista, Yitán, y con el antagonista principal, Kuja. Se trata del miedo a la muerte y la falta de una identidad.

Aunque en el caso de Kuja, no simpatizamos tanto con el personaje al tratarse de nuestro enemigo (por favor, ¿cómo no podéis amarlo? Too much divineo, os digo), sí nos toca en el equipo otro personajillo muy adorable lleno de preocupaciones y que, en muchas ocasiones, parece el verdadero protagonista. Hablo de Vivi, el joven mago negro, tímido pero de gran corazón, que se ve rodeado por un mundo mucho más complejo de lo que imaginaba. A partir de aquí, empiezan los spoilers.

Final Fantasy IX se ve aún mejor gracias a la nueva actualización del Moguri Mod - MeriStation

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Los miedos de Final Fantasy 9

Vivi es un personaje que tiende a estar triste casi desde el principio del juego, pero su vida se va hundiendo cada vez más cuando comienza a ver cosas que no debería. La primera mala experiencia llega al ver las “armas” de la Reina Brahne, comprobando que, como él, son magos negros. Pero éstos parecen no tener ni voz, ni voto, ni personalidad… ni nada. Al descubrir que no son más que muñecos fabricados por la niebla, Vivi se viene abajo: ¿Y si no soy más que un muñeco? Lo malo es que aquí el sufrimiento de este pobre niño no ha hecho más que empezar.

Cuando, por circunstancias del destino, llegamos al Continente Olvidado, conocemos que hay otros magos negros: muñecos de Kuja que se han librado de él y que han formado una comunidad pacífica. De nuevo, Vivi vuelve a cuestionarse su existencia al ver que la muerte también existe para los suyos cuando los muñecos “dejan de moverse”. Los magos de la aldea lo aceptan y hasta guardan en el recuerdo a los suyos construyendo un cementerio, pero el miedo se apodera de Vivi: ¿Cuándo dejaré de moverme yo? ¿Cuándo moriré?

Como Vivi, Yitán experimenta esa incertidumbre al descubrir su verdadera identidad. Él, que había pensado no ser más que un simple huérfano, un ladronzuelo que, de casualidad, se convierte en un héroe; es en realidad otra marioneta. Literalmente, ya que descubre que, al igual que Vivi, no nació de manera natural.

Cada uno de los personajes de Final Fantasy IX tiene una historia que contar

Sin spoilers a partir de ahora, ¿vale? Pues el trío existencialista no es el único con problemas en este juego. Resulta que cada uno de los personajes que tenemos en nuestro equipo (y algunos de fuera, también) tienen un problema, ya sea con su propia existencia, o con su alrededor. El miedo a la soledad, de Eiko, el dolor de Freya al ser olvidada por el amor de su vida, Amarant y su vida sin un objetivo claro… Cada uno de ellos me enseñó algo y compartió parte de su incertidumbre y su miedo conmigo. Eso es lo que hace mágico a este juego.

FINAL FANTASY® IX Digital Edition

Final Fantasy IX es mucho más que un videojuego bonito, con una banda sonora espléndida y una historia, en fin, digna de cualquier RPG. Hay algo más. Hay una parte muy humana en él y en cada uno de los píxeles que componen a cada criatura que camina por Gaia. Es por eso que, si a día de hoy todavía no lo habéis jugado, os invito, os insto, a darle una oportunidad a este título. Porque hay mucho de nosotros en él y no hay nada como aprender cosas de la vida con un videojuego.

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